
El 21 de junio de 1744, la Villa del Santo Cristo Crucificado de
Pariaguán fue fundada en los llanos orientales. Tal acción fue liderada
por Fray Alonso Hinestrosa, en cumplimento del deseo de los caciques
Paubia y Pariagua, Caribe uno y Palenque el otro, quienes deciden
hacerse cristianos.
Contactan al misionero Fray Fernando de Ximénez de la misión de
Chamariapa, quien los acompaña hasta las Lagunas de Anache, fronteras
del Orinoco y se traen 30 indígenas Caribes, estableciéndose el pueblo
en una meseta en las cabeceras del río Unare.
Ayer se cumplieron 267 años de esa fundación y aunque se han dado
diversos cambios y desarrollos económicos e industriales, Pariaguán
sigue en un proceso lento de expansión y crecimiento.
En la capital del municipio Miranda avanza en su intención de
convertirse en una gran ciudad localizada en la zona sur de la entidad.
Llegar hasta este lugar es sentir un calor vaporoso, caminar calles
angostas, de un movimiento urbano reducido, gente amable y curiosa ante
la presencia de personas foráneas.
Bastan cuatro horas por carretera hasta llegar a esta jurisdicción
rodeada de sabanas de vegetación frondosa y tierras fértiles para
sembrar yuca, maíz, patilla y plátano. El mango se observa en cualquier
parte que se mire, por cuanto las plantas de este rico fruto están
reproducidas por todas las casas, jardines y terrenos.
El merey también lo comen mucho propios y visitantes en este pueblo,
incluso los habitantes venden las semillas tostadas en distintos puntos
de la vía de acceso a la ciudad.
El cronista de la ciudad, Carlos Ríos, refiere que fundación de
Pariaguán es obra de los Padres Franciscanos de las Misiones de Píritu.
“Muchos sacrificios tuvieron que soportar, el Misionero y sus fieles, para hacer de su pueblo, una realidad.
Pariaguán recibió varios nombres: Unare, Cabeceras de Unare, Cabeceras
de Pariaguán y Santo Cristo de Pariaguán. Por tradición se ha sostenido
que el nombre se derivó de Pariagua su cacique fundador, a cuya
denominación se le agrega una “N” por serle más consonante a los
españoles”.
El historiador añade que también existe otra versión que señala que
proviene de la frase “Pari a Juan”, refiriéndose al nacimiento del
cacique Paubia, quien al bautizarse tomo el nombre de Juan del Rosario.
“Ha circulado otra versión que cuenta que Pariaguán es el epónimo de
un cacique guerrero que combatió a los españoles en el siglo XVI, y en
estos parajes se había establecido. Una de las razones que nos hacen
creer en esta posibilidad es que antes que el pueblo tomara esta
denominación, ya se llamaba así en 1754 el Río Pariaguán”.
Ríos dijo que cuando Fray Alonso Hinestrosa viene a fundar el pueblo
en 1744, se dirige al “Sitio de Pariaguán”. Según, algunos cronistas, el
vocablo “Pariaguán” significa en lengua indígena “Hombre de Mar”.





